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Los ataques de virus son más inteligentes y más complejos que nunca. De hecho, los ataques de hoy no sólo pueden ser virus sino que cada día se están popularizando más las amenazas combinadas.

Amenaza combinada es un término relativamente nuevo que sirve para designar un tipo de código dañino que se está produciendo en los últimos años. En una amenaza combinada se mezclan los peores aspectos de los gusanos, los virus y los troyanos y se les dota de técnicas de pirateo informático avanzadas.

Por muy seguro que esté del firewall y de la protección de su PC, ha llegado la hora de estudiarlo a fondo.

Los ataques, virus informáticos, gusanos, troyanos, etc, lo concebimos habitualmente como algo lejano y que no nos afecta tan de cerca, sin embargo esto no es del todo correcto. Pueden afectarnos tanto en nuestra vida como un virus médico. Network Associates ha hecho el esfuerzo de hacer una comparación entre los virus informáticos y los virus médicos que puede leerse a continuación.

Definiciones de virus:

Virus [n]. Parásito intracelular infeccioso, capaz de vivir y reproducirse únicamente en células vivas [del latín: virus - veneno]

Virus [n]. Programa informático corto, habitualmente oculto dentro de otro, que se copia a sí mismo y se difunde, alterando el funcionamiento del equipo que lo recibe

¿QUÉ NOS DICE EL NOMBRE?

Dos definiciones en apariencia completamente distintas de la palabra virus: una que data de hace siglos y otra que parece ser un uso moderno del término para describir un fenómeno de finales del siglo XX y comienzos del XXI. La única semejanza parece ser el nombre.

HASTA AHORA...

Este informe describe los hallazgos de dos reconocidos expertos mundiales en virología, uno en el campo de la medicina y el otro en el de los virus informáticos. Estos expertos decidieron colaborar y ver, por primera vez, más allá de esta semejanza superficial e investigar los posibles paralelismos que hay detrás del nombre compartido.

El resultado es una exploración de los mundos paralelos, ignorados hasta ahora, de los virus biológicos y los virus informáticos, que revela un número extraordinario de semejanzas subyacentes y fundamentales. Los hallazgos que se describen en este documento están diseñados para permitir a los profesionales tanto de la medicina como de la informática comprender mejor el otro campo y, quizá, proporcionarles pistas que los ayuden en su batalla sin tregua contra sus respectivos enemigos.

Este innovador estudio es un trabajo del Dr. Rod Daniels, jefe de un laboratorio de investigación en virología del National Institute for Medical Research (NIMR) del Reino Unido y colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la búsqueda de información relacionada con los virus, y Jack Clark, asesor de tecnología antivirus de Network Associates, compañía distribuidora del programa antivirus McAfee, que se utiliza en más de 70 millones de ordenadores de sobremesa en todo el mundo.

A través de esta actuación conjunta, han logrado identificar un número sorprendente de áreas en las que existen paralelismos fundamentales entre sus respectivos campos de conocimiento. Muchas de estas áreas son esenciales para la comprensión de los virus y la lucha constante contra ellos. Algunas de las más sorprendentes son las siguienes:

Ambos tipos de virus tienen estructuras similares, formadas por bloques de construcción

Ambos son maestros en el arte de ocultarse y con frecuencia utilizan técnicas similares para hacerlo y de esta forma infiltrarse e infectar nuevos sistemas

Ambos siguen al sol en su expansión por el planeta: con frecuencia se originan en Asia y después viajan de Oriente a Occidente

Las organizaciones médicas y tecnológicas utilizan los mismos factores para catalogar el riesgo relacionado con los virus, e incluso tienen sus centros de investigación en los mismos lugares del mundo

Quienes combaten a los virus médicos e informáticos se han enfrentado recientemente a un mayor riesgo relacionado con los virus, y por los mismos motivos.

Este análisis está escrito sin tecnicismos para que los expertos de ambos campos puedan comprender los hallazgos y los conceptos subyacentes, explora éstas y otras áreas con más detalle. La compañía promotora del estudio, Network Associates, confía en que, al reunir los conocimientos más avanzados de ambos campos, este estudio impulse a seguir investigando esos paralelismos y, quizá, a avanzar en la lucha contra ambos tipos de virus.

PRINCIPIOS BÁSICOS

La clave para comprender los virus y el modo de combatirlos es conocer su estructura en el nivel más básico. A partir de aquí, quienes luchan contra ellos pueden comenzar a hacerse una idea de los puntos fuertes y débiles de un determinado virus, su comportamiento, los mecanismos que le permiten replicarse y, lo que representa un aspecto crucial, los métodos que utiliza para ocultarse y poder entrar en un nuevo sistema. Aunque para los expertos en virus informáticos es relativamente fácil descifrar estos pequeños rompecabezas, sólo recientemente se ha logrado hacer lo mismo en el campo de la medicina, gracias a los avances en biología molecular. Estos conocimientos han permitido algunos de los mayores avances en la lucha contra los virus en todo el mundo.

LOS "BLOQUES DE CONSTRUCCIÓN"

Tanto los virus médicos como los informáticos están formados por cadenas largas de elementos muy básicos. Estos elementos pueden adoptar uno de cuatro valores, en el caso de los virus médicos, o uno de dos valores en el de los virus informáticos.

Existe un paralelismo casi directo entre los componentes (o "bloques de construcción") de un virus médico y de un virus informático.

Un virus médico, al igual que otros organismos vivos, está formado por elementos básicos llamados nucleótidos (un tipo de compuesto químico). En un virus, como el de la gripe, hay cuatro tipos diferentes de nucleótidos estándar: guanina, adenina, citosina y uracilo. Mediante una serie de estos cuatro elementos básicos distintos y su disposición en un orden específico, se puede crear el código genético de cualquier virus de la gripe. En este código genético hay conjuntos formados por tres nucleótidos, que reciben el nombre de codones. Los genes están formados por cadenas de codones (diez, en el caso del virus de la gripe), que son "planos" para fabricar las proteínas, los componentes básicos que ayudan a formar el virus, y determinan su función y su carga nociva.

El tamaño de un virus se puede medir por el número de nucleótidos que lo forman. Un virus de la gripe típico tiene aproximadamente 13.700 nucleótidos; es decir, es un virus de 13,7 Kb (kilobases). (Es notable que el tamaño de los virus médicos e informáticos se exprese en ambos casos en Kb).

Un virus informático, como toda la información y programas de un ordenador, está formado por una serie de bits (equivalentes a los nucleótidos de un virus médico); es decir, un virus informático es esencialmente una larga cadena de los números 1 y 0. Cada bit puede estar encendido, en cuyo caso es un 1, o apagado, en cuyo caso es un 0. Los bits están organizados en grupos de ocho denominados bytes (equivalentes a los codones de los virus médicos). Las cadenas de bytes forman el equivalente a los genes en un virus médicos. Exactamente igual que los virus médicos, si se organizan los bits en un orden específico, se puede crear cualquier virus informático.

Aquí también, el tamaño de un virus está determinado por el número de bits que contiene, aunque se expresa en kilobytes (KB). Por ejemplo, un virus informático típico, como el Love Letter, puede contener 80.000 bits; es decir, tiene un tamaño de 10 KB.

El paralelismo es casi exacto. La única diferencia es que el elemento básico de un virus médico, el nucleótido, puede tener una de cuatro formas, mientras que el elemento básico de un virus informático, el bit, sólo puede adoptar una de dos formas.

LA CLASIFICACIÓN DE LOS VIRUS

Tanto los virus médicos como los informáticos se pueden clasificar por su patogenicidad.

En su nivel más básico, los virus médicos se clasifican como patógenos (capaces de producir enfermedades) o no patógenos. También existen grados de patogenicidad; por ejemplo, un virus de gripe no patógeno leve puede obligar a permanecer en cama durante un par de días, pero no tendrá ningún efecto perdurable, mientras que un virus patógeno virulento, como la cepa de la gripe de 1918, puede incluso matar.

Los virus informáticos se pueden clasificar de la misma manera. La mayoría de los virus, como el Anna Kournikova, no llevan una carga nociva; es decir, no interfieren realmente ni eliminan archivos o programas. Por tanto, podrían clasificarse como no patógenos.

Los virus informáticos que sí tienen una carga nociva, como el I Love You, son mucho más peligrosos (patógenos) y pueden causar daños irreparables, eliminar archivos del sistema, o escribir en el software del sistema interno del ordenador.

En ambos entornos, los virus pueden ser patógenos en algunos casos, pero no en todos. Por ejemplo, en el ámbito médico, la gripe puede ser fatal en personas ancianas y de salud delicada, pero generalmente es mucho menos peligrosa en las personas jóvenes y más fuertes. En el ámbito informático, sucede algo similar, ya que los virus pueden ser patógenos para un ordenador que esté ejecutando un determinado sistema operativo o programa (como Windows 98 o Microsoft Outlook), y no ser patógeno en otros sistemas (p. ej., en un Apple Macintosh).

Además, los virus médicos pueden ser patógenos para algunas personas y no patógenos en otras.

EL ACCESO AL HUÉSPED

Los virus son parásitos: necesitan un huésped para poder reproducirse.

Los virus médicos no pueden existir de forma aislada, sino que necesitan un huésped, una célula viva, para replicarse. En términos médicos, se habla de un parásito estricto. Para obtener acceso al huésped, algunos virus, como el VIH o el virus de la viruela, contienen ciertos componentes de la célula huésped que les sirven para camuflarse, o bien interfieren con los mecanismos de defensa del huésped, facilitando así el paso de una persona a otra.

Una vez que han accedido a un nuevo huésped, su descendencia puede adoptar nuevos elementos derivados de éste que los protejan del sistema inmunitario del huésped. Por ejemplo, los virus pueden incorporar carbohidratos o azúcares de la célula huésped en sus glucoproteínas de superficie para evitar que las defensas del huésped los reconozcan como un peligro. Otros virus, como el que causa la fiebre amarilla, no se pueden transmitir directamente de su huésped natural (los monos) al hombre, pero lo hacen a través de lo que se conoce como un vector, en este caso un mosquito, que pica a los dos huéspedes potenciales.

Prácticamente todos los virus informáticos son también parásitos. Se ocultan en vectores, que pueden ser programas o archivos, que les permiten acceder a un nuevo sistema informático (el nuevo huésped). Un notable que el grado de difusión de un virus informático dependa en gran medida del interés que exista por el vector en el que se oculta. Por ejemplo, el virus Love Letter se extendió rápidamente debido al placer de todo el mundo por recibir cartas de amor. De igual manera, el virus Kournikova aprovechó el interés por la atractiva tenista. En ambos casos, el vector que oculta al virus accede de forma legítima al nuevo sistema, lo que le permite atravesar las defensas del organismo e infectar al nuevo huésped informático.

CORREO AÉREO

El medio de transmisión más eficaz en medicina es el aire. En informática, el equivalente es el uso del correo electrónico.

Después de infectar a un huésped y de empezar a replicarse, tanto los virus médicos como los informáticos emplean diversos mecanismos de transmisión para infectar a otros huéspedes aún no infectados.

Los virus médicos se pueden transmitir de una persona a otra de diferentes maneras:

Transportados por el aire: algunos virus se pueden transmitir de una persona a otra simplemente por el hecho de estar en la misma habitación. Un ejemplo es el virus de la gripe.

Transportados por los líquidos corporales: el intercambio de líquidos corporales, como sangre, saliva, secreciones vaginales y semen, puede producir la infección. Ésta es la forma como se transmite el VIH.

Transportados de sangre a sangre: algunos virus sólo pueden sobrevivir en la sangre. Un ejemplo es el virus de la hepatitis B.

Transportados por materia fecal/oral: algunos virus se transmiten como resultado de una mala higiene; por ejemplo, el virus de la poliomielitis.

Transportados por vectores: se transmiten como resultado de la picadura de insectos o mordedura de animales; por ejemplo, la fiebre amarilla o la rabia.

Por contacto: contacto directo con las lesiones causadas por la enfermedad y rotura de la barrera principal (piel) del nuevo huésped; por ejemplo, la viruela.

En el ámbito médico, los virus transportados por el aire son los más contagiosos, ya que se transmiten fácilmente y resulta difícil protegerse de ellos, dado que no es necesario el contacto físico para contraerlos; se transmiten en el aire que respiramos para vivir. De la misma forma, en el ámbito informático los virus se transmiten fácilmente a través del ciberespacio, habitualmente por correo electrónico. También en este caso, resulta más difícil protegerse contra ellos, ya que no se necesita el contacto físico entre los equipos (por ejemplo, una conexión permanente o "compartir un disquete). Internet y el correo electrónico son fundamentales para las comunicaciones, pero conllevan la persistente amenaza de los virus...

Otras formas de contraer un virus informático son:

A través de direcciones de Internet: se transmiten casi sin necesidad (o incluso sin necesidad) de intervención humana (p.ej., el Code Red), explorando hasta encontrar PC vulnerables.

A través de intercambios personales: se transmiten a través de protectores de pantalla compartidos o a través del envío y recepción de tarjetas de felicitación electrónicas.

En determinadas condiciones de supervivencia: algunos virus sólo pueden sobrevivir en ciertos sistemas operativos.

A través de vectores: se transmiten como resultado de una acción, como hacer doble clic en un archivo o descargar un programa que tenga un virus asociado.

Por contacto: las probabilidades de transmisión aumentan al conectar dos o más ordenadores.

Por mala higiene: uso incorrecto de programas y protección inadecuada.

LA ESCALA DEL ATAQUE

Una de las mayores preocupaciones que producen los virus tanto en medicina como en informática es la que deriva de su capacidad única par difundirse a una velocidad exponencial alarmante, dejando grandes daños a su paso. La lucha contra los virus conlleva una vigilancia constante y un ejército de investigadores permanentemente en guardia para obtener información y combatir a estos invasores casi invisibles.

Es fundamental determinar la escala de cualquier ataque y supervisar la velocidad a la que avanza. El centro neurálgico de esta operación en el caso de los virus médicos es la Organización Mundial de la Salud, con sede en Ginebra, Suiza, que difunde a escala mundial los primeros avisos sobre los virus; en el caso de los virus informáticos, el equivalente serían los laboratorios AVERT (Anti-Virus Emergency Response Team) de Network Associates en Aylesbury, Reino Unido.

LA MAGNITUD DEL PROBLEMA

Los expertos en informática y medicina catalogan el riesgo potencial de un virus en función del mismo conjunto de factores.

Cuando se identifica un nuevo virus, es fundamental que los expertos evalúen lo antes posible el riesgo potencial con el fin de evitar una posible crisis. Los expertos de ambos campos están disponibles las 24 horas del día, los 365 días del año, listos para pasar a la acción inmediatamente y evaluar el riesgo, comenzar a desarrollar métodos para combatirlo o contenerlo, y, quizá lo más importante, mantener informados a los usuarios de ordenadores o a los miembros de la comunidad.

En medicina, la amenaza que supone un determinado virus se define clasificándolo en un grupo (o clase) de riesgo. El primer sistema de clasificación se desarrolló en el Centre for Disease Control (CDC) de EE.UU. en la década de 1970. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea (UE) han adoptado sistemas de clasificación similares, lo que permite contar en la actualidad con un sistema de clasificación mundialmente aceptado. En el Reino Unido, dos organismos determinan la clasificación de los virus: el Advisory Committee on Dangerous Pathogens (ACDP), que decide el peligro potencial que presenta un nuevo virus y su clasificación, y el Advisory Committee on Genetic Modification (ACGM), que evalúa si la manipulación de los microorganismos con fines de investigación, médicos o industriales puede afectar a su nivel de clasificación.

En informática no existe ningún organismo que tenga una función equivalente, la cual queda a cargo de cada empresa de desarrollo de antivirus. En Network Associates, Vincent Gullotto, vicepresidente de AVERT Labs, es el responsable de la emisión de un comunicado oficial sobre la naturaleza y el riesgo potencial de un nuevo virus.

Sorprendentemente, los expertos en virus médicos e informáticos utilizan métodos casi idénticos para catalogar a un nuevo virus mediante un conjunto estricto de criterios de evaluación.



VIRUS MÉDICOS

Acceso: facilidad con que puede infectar el virus al hombre; por ejemplo, si se transmite por el aire o sólo de sangre a sangre.

Expresión: probabilidad de que el virus se replique en el hombre (por ejemplo, un virus no humano tiene un riesgo menor que uno que se sabe que infecta al hombre.

Daño: posibles resultados de la infección.

Protección posible: disponibilidad de vacunas y cuál es su eficacia.

Inmunidad: estado actual de inmunización frente al virus.

Niveles detectados en ese momento: número de personas infectadas hasta el momento y su distribución geográfica (es decir, si se trata de un brote aislado o de casos ampliamente distribuidos.




Riesgo ambiental: posibilidad de que se extienda a la población humana y acaso a otros huéspedes si escapa de la contención del laboratorio (esto está determinado por los niveles detectados en la población en condiciones normales).
VIRUS INFORMÁTICOS

Acceso: modo de entrada del virus al huésped y si esto afecta a la velocidad y a la facilidad con las que puede difundirse.

Expresión: sistemas a los que ataca el virus y probabilidad de que se replique a gran escala, por ejemplo, si ataca a un sistema ampliamente utilizado como Microsoft Windows.




Daño: lo que puede ocurrirle a un ordenador infectado.

Protección posible: existencia de un programa antivirus (AV) capaz de proteger frente al nuevo virus.

Inmunidad: estado actual de protección con AV.

Niveles detectados en ese momento: casos del virus que se han detectado hasta el momento y sistemas en los que se ha encontrado. Por ejemplo, una infección en una gran empresa multinacional se consideraría más peligrosa que la infección de ordenadores personales aislados.

Riesgo ambiental: posibilidad de que se extienda por las redes informáticas de todo el mundo si la muestra se detecta en distintos lugares.





En el entorno médico, se asigna un factor entre 0 y 1 a cada criterio de evaluación del riesgo, lo que permite al ACDP/ACGM asignar a un virus un nivel de contención en el lugar de trabajo. Hay cuatro niveles de contención, de 1 a 4, siendo 1 el nivel más bajo (sin peligro) y 4 el más alto (el más peligroso). Los virus con puntuaciones bajas en la evaluación del riesgo se clasifican en el nivel 1. Los virus como el de la gripe y el Vaccinia (utilizado en la erradicación de la viruela) pertenecen al nivel 2, el VIH y el virus de la fiebre amarilla, al nivel 3, y los virus del ébola, la viruela y la gripe de 1918 pertenecen al nivel 4.

El proceso en Network Associates es similar, ya que se distinguen cuatro "clases de contención" equivalentes, aunque, como se explicó antes, la valoración se basa en la experiencia y la intuición de un empleado con gran experiencia de la empresa, más que en criterios de evaluación rígidos.

La clasificación debe hacerse rápidamente, ya que las empresas antivirus necesitan informar a toda la comunidad informática del riesgo sin causar alarma ni pánico. Por este motivo, en Network Associates hay un equipo específico dedicado a tomar esta decisión de forma rápida y responsable.

Una diferencia crucial es que, a diferencia de lo que ocurre en medicina, no existen criterios normalizados de clasificación ni un organismo encargado oficialmente de la evaluación del riesgo de un virus en el ámbito informático. Como resultado, se pueden producir confusiones, como cuando una empresa de software antivirus clasifica un virus como de bajo riesgo, mientras que otra lo clasifica como de alto riesgo.




VIRUS MÉDICOS




Nivel 1 Sin peligro

Nivel 2 Moderadamente peligroso

Nivel 3 - Peligroso

Nivel 4 Muy peligroso
VIRUS INFORMÁTICOS




Riesgo bajo

Riesgo medio

Riesgo alto

Brote





Una vez clasificado un virus, la clasificación debe comunicarse lo antes posible a los médicos, hospitales y al público relacionado con la medicina, o a los usuarios de ordenadores tanto en empresas como a nivel personal. En ambos campos, para ellos se utilizan distintas formas de comunicación, como Internet, declaraciones o comunicados a los médicos o directores informáticos, y a los medios de comunicación.

El proceso completo desde que se identifica un nuevo virus hasta que se clasifica y se comunica el riesgo al público puede tardar semanas en el ámbito médico, o sólo unas horas en el ámbito informático.

MÉTODOS DE VIGILANCIA

Los organismos encargados de combatir los virus, como Network Associates y la Organización Mundial de la Salud (OMS), tienen estructuras casi idénticas para rastrear la difusión de los virus.

Tanto los virus médicos como los informáticos se rastrean a escala mundial. Ambas organizaciones tienen centros en distintos puntos del planeta que recogen información local y proporcionan los datos a un sistema de recursos central.

Los cuatro centros principales del programa de vigilancia de la gripe de la OMS están ubicados en los cuatro extremos del mundo: Londres, Atlanta, Melbourne y Tokio. Son casi los mismos lugares en los que se encuentran los principales centros de vigilancia de Network Associates. Estas ciudades representan importantes centros regionales de población de todo el mundo con una buena estructura de comunicaciones.

Los centros de seguimiento son esencialmente centros de comunicación, que recogen y transmiten información relacionada con millones de personas y miles de millones de datos informáticos a una base de datos de información central. Sus objetivos principales son realizar un seguimiento del tipo y el número de virus médicos o informáticos circulantes, recomendar medidas de prevención y diseñar las acciones apropiadas para combatirlos.

Tanto la OMS como Network Associates deben educar e informar sin causar pánico entre la población en general. El lema de los laboratorios AVERT de Network Associates refleja este objetivo: Aconsejar y alertar, no alarmar. La comparación entre los objetivos de vigilancia de la OMS en términos de la gripe y los del equipo que combate a los virus en Network Associates es sumamente esclarecedora:

DE ESTE A OESTE

Una gran parte de los virus de la gripe y de los virus informáticos se originan en Asia.

La mayoría de las nuevas cepas de gripe patógenas para el hombre nos llegan a través de los animales, como cerdos, gallinas y aves acuáticas. Asia está densamente poblado y la gente tiende a vivir en mayor proximidad a sus animales de granja. Estos factores han contribuido a que Asia haya sido el origen de cepas pandémicas de gripe en 1957 y 1968, y también el lugar donde el virus H5N1, potencialmente letal, pasó al resto del mundo en 1997.

Es interesante observar que la gran mayoría de los virus informáticos más conocidos también se originaron o comenzaron a distribuirse en Asia. Las causas de que sea así no son tan claras.

Los virus informáticos viajan de Oriente a Occidente como el sol. Esto se debe a que habitualmente se difunden al encender los ordenadores por la mañana, por lo que, a medida que se despierta cada parte del mundo, se van recibiendo y posiblemente activando nuevos virus, lo que permite que se distribuyan antes de que se haya podido poner en práctica una solución.

Para que un virus tenga éxito (desde el punto de vista de su creador), es necesario que haya creado cierta presión de vapor antes de llegar a EE.UU., donde se encuentra la mayoría de los ordenadores y los principales servidores de todo el mundo. Esto significa que debe lanzarse en Asia o en Australasia, para que cuando llegue a la costa occidental de América pueda producir daños reales. Ejemplos recientes son los de los virus Love Letter y Nimda.




OMS: identificación lo antes posible de las cepas circulantes de virus de la gripe

OMS: cuantificación del grado de circulación de la gripe en la comunidad, en comparación con los periodos de actividad previos

OMS: evaluación de la contribución relativa de los diferentes tipos, subtipos o cepas del virus de la gripe a la enfermedad, incluida la enfermedad tipo gripe en la comunidad

OMS: evaluación de la contribución de la gripe a la enfermedad en los diferentes grupos de la población y, en particular, por regiones geográficas, grupos de edad y su prevalencia en pacientes hospitalarios o en la comunidad. Esto permite elaborar recomendaciones para la formulación de vacunas para la siguiente temporada de gripe y ayudar a los gobiernos a decidir si se deben aplicar, y cuándo, los planes para pandemias



McAfee: identificación lo antes posible de los tipos de virus circulantes

McAfee: evaluación de los niveles probables de gasto relacionados con los nuevos tipos de virus




McAfee: evaluación de los tipos de carga nociva y de los métodos de infección de los nuevos tipos de virus

McAfee: desarrollo de parches o métodos preventivos para evitar que el brote de virus se siga extendiendo





QUIÉN TIENE MÁS RIESGO Y CUÁNDO

Las personas sin protección, ancianas y débiles tienen más riesgo de ser atacadas por un virus

Cualquier virus representa un riesgo si no se está protegido contra él. En las personas, esto significa que el sistema inmunitario debe ser suficientemente fuerte para combatirlo o bien haber aprendido a combartirlo mediante la exposición previa a una vacuna. La información relacionada con los virus que un huésped ya ha "visto" se guarda en su memoria inmunitaria (que puede considerarse equivalente a un archivo DAT de un ordenador; véase más adelante).

El equivalente exacto del sistema inmunitario en los ordenadores es el software antivirus. Para que un ordenador pueda combatir un virus, el software de protección antivirus debe ser capaz de reconocer aquél. La información sobre todos los diferentes tipos de virus y cómo combatirlos se almacena en un determinado archivo del software antivirus, llamado archivo DAT. Cuando un usuario actualiza el software antivirus, lo que está haciendo en realidad es añadir información nueva a su archivo DAT, para que el sistema sea capaz de reconocer los nuevos tipos de virus.

VIRUS ESTACIONALES

Tanto los virus médicos como los informáticos tienden a atacar en determinadas épocas del año.

Muchos virus, en especial los que afectan al aparato respiratorio, son estacionales. En el hemisferio norte, la época de gripe suele coincidir con diciembre, enero y febrero. Éste es el periodo en el que la función inmunitaria del organismo está más debilitada debido a la prevalencia de muchas enfermedades (en especial, las de tipo respiratorio), que aumenta durante el invierno, y a factores del entorno, tales como disminución de los periodos de luz, descenso de las temperaturas y, en algunas zonas geográficas, menor disponibilidad de alimentos. Todos estos factores contribuyen a una menor sensación de bienestar. En general, con ello aumenta la sensibilidad a la infección y, por otra parte, las reuniones familiares y de grupo en las festividades aumentan también las posibilidades de difusión del virus.

Curiosamente, esto mismo ocurre con los virus informáticos. Muchos de ellos se crean pensando en aprovechar las fiestas. La Navidad es una mala época desde este punto de vista, debido al gran número de felicitaciones, chistes y programas que se envían por todo el mundo y que constituyen vectores perfectos para los virus.

Algunos tipos de virus permanecen latentes en un ordenador hasta una fecha y hora determinadas, a las que está programado que se activen. El CIH es un buen ejemplo de este tipo.


ESTRATEGIAS PARA HACER FRENTE AL PROBLEMA

Los avances recientes en ambos campos, en combinación con la enorme capacidad de proceso de los ordenadores disponibles en la actualidad, permite comprender y combatir mejor los virus. La definición de virus como agente capaz de atravesar los filtros y demasiado pequeño para observarse por microscopía de transmisión, pero capaz de causar enfermedades al multiplicarse en las células vivas data de finales del siglo XIX. El virus de la fiebre amarilla fue el primero que se identificó (en 1901) y el de la gripe fue el primero que logró aislarse de cerdos, en 1930, y del hombre, en 1933. A partir de estos inicios, pasó casi un siglo hasta que los expertos en virología médica lograron desarrollar las técnicas necesarias para estudiar los virus en profundidad. En cambio, el primer virus informático se creó a mediados de la década de 1980 y las habilidades de quienes los combaten han aumentado de forma extraordinaria en los últimos 15 años.


LA PREVENCIÓN ES LA MEJOR SOLUCIÓN
Tanto en medicina como en informática, la herramienta más eficaz para combatir la infección son las vacunas.

En medicina, los expertos aún no pueden curar a las víctimas de los virus, pero han desarrollado varios métodos para ayudar al organismo a combatir la infección por sí mismo. El más eficaz es la vacunación. Tradicionalmente, una vacuna es una pequeña cantidad de una versión debilitada (que se puede administrar en forma de microorganismos vivos o muertos) o ciertos componentes antigénicos de una forma más virulenta de un determinado virus, que se inyectan en el organismo para que el sistema inmunitario aprenda a reconocer el virus y sea capaz de combatirlo en el futuro. En la actualidad se están desarrollando otros enfoques más modernos, en los que únicamente se utiliza el código genético de los virus, las llamadas vacunas de ADN recombinante.

Para preparar las vacunas, los virus se propagan en huéspedes no humanos; por ejemplo, en huevos de gallina en el caso de la gripe o en células, a veces de origen humano, cultivadas en laboratorio. Los virus producidos se purifican y se comprueba su esterilidad (ausencia o presencia de otros agentes infecciosos y de posibles toxinas) y su potencia (capacidad para inducir una respuesta inmunitaria) antes de ponerlos a disposición de la comunidad médica para su administración.

Aunque es posible curar un ordenador que ha sido infectado con un virus, con frecuencia es ya demasiado tarde para recuperar los datos perdidos. Resulta mucho más eficaz vacunar a los ordenadores para evitar que contraigan un virus. El equivalente informático a una vacuna es una inyección de información en el archivo DAT del antivirus. Este archivo DAT es básicamente una simple lista de firmas de virus (es decir, una especie de fotografía de virus), que permite reconocer e identificar cualquier virus que pueda entrar. Cuando se explora un nuevo archivo para detectar la presencia de virus, el programa antivirus recurre el archivo DAT y comprueba, en el nivel más básico de bits y bytes, la existencia de firmas de virus. Si encuentra alguna, avisa al usuario y elimina el virus, si es posible. Al añadir nuevas firmas de virus al archivo DAT (es decir, al actualizarlo), lo que se está haciendo en realidad es enseñar al software antivirus a reconocer nuevos virus y, por tanto, proporcionarle la capacidad de combatirlos en el futuro.

Es interesante señalar que cuando más del 70% de una población está vacunada se puede considerar que se está cerca de la inmunidad colectiva y se observa una limitación significativa de la dispersión de la gripe. La mayoría de las personas infectadas con el virus de la gripe sobreviven gracias a la eficacia de su sistema inmunitario, pero algunas desarrollan complicaciones que afectan al corazón o al sistema nervioso central. A pesar de que no existe una cura para la gripe, se pueden administrar fármacos para reducir el nivel de virus producido y aliviar la intensidad de la enfermedad.

EN PLENA FORMA

Pasos sencillos para alejar a los virus

Hay varias precauciones (similares, en un sentido amplio) que puede tomar para protegerse de los virus tanto médicos como informáticos.




PRECAUCIONES

VIRUS INFORMÁTICOS

Q Emplee el sentido común. Por ejemplo, no abra archivos adjuntos sospechosos de origen desconocido y tenga cuidado al descargar archivos de Internet.

Q Actualice su software antivirus.

Q Haga con frecuencia copias de seguridad de sus archivos.

Q Guarde sus documentos en formato de texto o de rtf.

Q Use su PC de trabajo sólo para trabajar.

Q Evite instalar programas aparentemente divertidos.

Q Hable con los expertos de su proveedor de software antivirus para desarrollar una política de seguridad eficaz

Q Borre los mensajes en cadena y publicitarios; se consideran correo no solicitado y sólo sirven para bloquear el tráfico en la red.






VIRUS MÉDICOS

Q Emplee el sentido común. No se exponga a situaciones en las que es más fácil contraer un virus; por ejemplo, si necesita inyectarse, no comparta la jeringuilla con otras personas cuyos antecedentes desconoce.

Q Coma de forma sana y sensata, haga ejercicio de forma moderada y duerma lo suficiente para mantener a su sistema inmunitario en las mejores condiciones para combatir a los virus.

Q Elija a la persona con la que desea tener hijos. Existe una contribución genética subyacente a la resistencia a enfermedades e infecciones que apenas estamos comenzando a descifrar.

Q Vacúnese para prevenir infecciones.

En último término, el uso de una buena vacuna preventiva es la mejor solución.






EL CONTRAATAQUE

Comprender cómo funciona un virus es la clave para crear una vacuna contra él.

Aunque los virus médicos existen desde hace siglos, hace sólo 30-40 años que los científicos empezaron realmente a entenderlos. Los investigadores comenzaron en 1970 a desvelar los secretos de cómo están hechos los virus, cómo funcionan y cómo interactúan con sus huéspedes. Estos avances se deben sobre todo al desarrollo de técnicas de biología molecular que han permitido:

(i) producir mutaciones de virus que con frecuencia no se encuentran en la naturaleza y estudiar los efectos de estas mutaciones sobre su replicación y la patogénesis.

(ii) aislar genes individuales de los virus y determinar cuál es la función de las proteínas que codifican, expresándolas en células huésped potenciales.

Gracias a la capacidad de separar al virus en sus elementos básicos y reconstruirlos, los investigadores están proporcionando información esencial para el desarrollo de vacunas.

Comparativamente, los virus informáticos son mucho más fáciles de investigar y de desmontar para crear vacunas. Una vez que los expertos de los laboratorios AVERT de Network Associates en Aylesbury tienen una muestra de un nuevo virus, pueden examinar su código con detalle y observar su comportamiento una y otra vez en condiciones de laboratorio. Por este método, pueden llegar a comprender el mecanismo que utilizan para replicarse y difundirse.

No obstante, en ambos campos el número de virus aumenta día a día, a la vez que se desarrollan nuevos métodos para identificarlos. Uno de ellos, que emplea un enfoque heurístico, está siendo utilizado con éxito por los expertos en virus tanto médicos como informáticos.

HEURÍSTICA

Los avances recientes en potencia informática permiten ahora a los expertos en virus médicos e informáticos identificar virus nuevos y desconocidos utilizando un enfoque heurístico.

La heurística es un método para identificar virus de forma genérica respondiendo a un conjunto de 20 preguntas. En el caso de los virus nuevos y previamente desconocidos, este enfoque resulta más rápido que la comprobación específica de si una muestra nueva coincide con algún virus de la lista de todos los conocidos.

Tanto en medicina como en informática, esto sólo ha sido posible gracias a los avances en la tecnología y en la capacidad de proceso, que permite que el software analice preguntas y respuestas a una gran velocidad. Tal cosa era imposible en el pasado, ya que en medicina sencillamente había demasiadas preguntas que responder, lo que impedía utilizar este método en un periodo realista. En informática, los usuarios simplemente no aceptan ningún tipo de demora ocasionada por el programa antivirus. Por tanto, la heurística no fue un método de detección factible hasta hace un par de años, en que se construyeron procesadores lo suficientemente potentes para realizar un enorme número de cálculos en el tiempo deseado sin dejar de realizar otras tareas de forma simultánea.

Este método funciona respondiendo a una serie de preguntas y, en función de los resultados, identificando un código legítimo, un posible virus o un virus conocido. Para ello puede emplearse una heurística positiva o una heurística negativa.

- La heurística positiva intenta obtener una identificación positiva de un virus en función de respuestas afirmativas. Por ejemplo, ¿Envía un mensaje a todos los integrantes de la libreta de direcciones? Si la respuesta es afirmativa, pasa a la siguiente pregunta.

- La heurística negativa funciona a la inversa, intentando identificar posibles virus mediante respuestas negativas. Por ejemplo, ¿Se trata de un programa registrado? Si la respuesta es no, pasa a la siguiente pregunta.

Identificando virus de esta manera, los expertos pueden identificar posibles problemas y desarrollar estrategias para combatirlos, aun en el caso de que nunca los hayan visto antes.

EL SANTO GRIAL

Nunca podrán eliminarse los virus completamente, ni en medicina ni en informática.

En general, las vacunas y los programas antivirus no son un 100% eficaces, aunque se lograse erradicar la viruela en 1980, tras una larga e intensa campaña mundial de vacunación.

En la actualidad, la vacuna más eficaz contra la gripe tiene una eficacia de aproximadamente un 70%. De la misma forma, no se puede lograr que un ordenador esté completamente seguro. El motivo principal en ambos casos es la tasa de mutación de los virus, que deja a los expertos de ambos campos en situación permanente de intentar alcanzarlos.

En el hombre, los virus mutan de manera natural hasta que llega un punto en el que la vacuna más reciente deja de ser eficaz. Los diferentes virus mutan a diferentes velocidades, así que mientras que algunas vacunas pueden proteger durante toda la vida, para mantenerse protegido frente a la gripe es preciso recibir una vacuna nueva y actualizada cada vez. Por ejemplo, una vacuna típica para la gripe puede ser eficaz durante unos cinco años antes de que el virus haya mutado tanto que la respuesta inmunitaria conseguida ya no sea útil para reconocerlo. En ese momento, los investigadores deben formular una vacuna completamente nueva.

De la misma manera, por eficaz que sea el antivirus más reciente, los creadores de virus analizan continuamente el código de éstos para identificar huecos por los que puedan colar sus últimos virus. Por lo demás, los virus más recientes y sus métodos de infección no tienen más límite que la imaginación humana y, por tanto, no sería realista pensar que pueda existir un antivirus impenetrable, a menos que bloquee totalmente el acceso al PC.

De hecho, sólo imponiendo una cuarentena, es decir, impidiendo toda posibilidad de intercambiar información o de entrar en contacto con un portador de virus o un virus transportado por el aire, puede lograrse que los ordenadores y las personas se mantengan libres de infección. No deja de ser una solución, pero resulta bastante radical.

EL AUMENTO DEL RIESGO

Aunque las primeras descripciones de una enfermedad gripal datan del siglo V antes de Cristo, la primera pandemia bien documentada fue la de 1918. De la misma forma, el primer virus informático reconocido oficialmente, Brain, se identificó en EE.UU. en 1986; sin embargo, hasta la aparición de Melissa en 1999 el mundo se enfrentó al primer brote de un virus informático.

No es una coincidencia que las primeras pandemias hayan tardado tanto en ocurrir y, en ambos casos, que la probabilidad de brotes más frecuentes y más virulentos sea hoy mayor que nunca. El aumento del riesgo de infección por virus, tanto en informática como en medicina, no sólo se debe a la evolución de los propios virus, sino también a los cambios fundamentales que se han producido en nuestra forma de vida.

EL PODER DE LA RED

La creciente disponibilidad de planos para la creación de virus en Internet ha aumentado el peligro de los virus médicos e informáticos.

Es evidente que todos los virus informáticos han sido creados por personas; también existe un riesgo cada vez mayor de creación humana de virus médicos en el laboratorio y de liberación al medio de forma accidental o voluntaria. Por ejemplo, algunos piensan que el VIH puede haber sido un virus creado por el hombre.

La causa se encuentra en que pueden encontrarse libremente en Internet instrucciones para crear virus tanto médicos como informáticos y en que, dado el número cada vez mayor de personas capaces de programar y considerando los avances en los conocimientos médicos, en la actualidad es posible crear muchos virus en un laboratorio o en un PC doméstico.

No es probable que en un futuro próximo adolescentes curiosos puedan armar virus médicos en su casa, como ocurre con muchos virus informáticos, pero a largo plazo incluso esta situación podría cambiar.

La legislación podría ayudar en cierta medida. Por ejemplo, actualmente no es ilegal, en la mayoría de los países, que un proveedor de servicios de Internet (ISP) incluya instrucciones para crear ciertos tipos de virus. Ya se han tomado algunas medidas para evitarlo; por ejemplo, hasta hace poco tiempo, programar un virus informático formaba parte del programa de ciertos cursos informáticos. Pero aún queda mucho por hacer.

MUTACIÓN

El mayor problema con ambos tipos de virus es que pueden mutar a tal velocidad que las medidas para combatirlos no pueden seguirles el paso.

Los virus médicos e informáticos mutan con mucha frecuencia, lo que los convierte en dianas permanentemente cambiantes para las medidas de lucha contra ellos. En ambos campos, los expertos pueden correr sin llegar a ninguna parte. Por ejemplo, es posible que los investigadores médicos desarrollen una vacuna para una cepa, pero en poco tiempo el virus haya mutado tanto que la vacuna ya no sea eficaz. De la misma manera, los creadores de virus pueden usar la cepa original de un virus y adaptarla para atacar distintas vulnerabilidades de los ordenadores, sin ser detectados por las medidas antivirus existentes.

Resulta prácticamente imposible para los expertos de ambos campos predecir cuál será el siguiente virus que aparecerá y desarrollar métodos para combatirlo. De hecho, sólo se puede reaccionar cuando el virus ya ha aparecido.

Los nuevos virus médicos aparecen como resultado de una mutación producida al azar durante su proceso de replicación. Aunque muchas de estas mutaciones son deletéreas, un pequeño número de ellas son transmisibles y, por tanto, pueden dar lugar a cepas epidémicas. Cada nueva cepa de un virus detectada se clasifica por sus características; por ejemplo, hay tres tipos de virus de la gripe (A, B y C) que afectan al hombre, pero las pandemias mundiales sólo se han asociado al tipo A, y mientras que el tipo B puede causar epidemias, el tipo C causa una enfermedad leve.

Los virus del tipo A pueden clasificarse a su vez, en función del subtipo de hemaglutinina (H), en 15 subtipos, H1-15, que se mantienen en aves. Sólo tres de estos subtipos (H1-3) han causado pandemias. Las proteínas de hemaglutinina de los virus de la gripe son las responsables del inicio de la infección. Los cambios o mutaciones que se producen en ellas contribuyen a su capacidad de escapar de la respuesta inmunitaria y de seguir circulando en la población humana. Mediante la determinación de la secuencia de los genes de hemaglutinina del virus de la gripe, los investigadores pueden crear árboles filogenéticos (o evolutivos) de los virus que se distribuyen en las poblaciones humanas y mapear el desarrollo de un tipo de virus determinado. Al comprender cómo mutan los virus pueden tratar de predecir cómo evolucionarán en el futuro y, de esta forma, ganar tiempo para desarrollar medidas para prevenir una epidemia.

La posibilidad de construir árboles de virus es relativamente reciente, ya que se debe a las nuevas técnicas de secuenciación rápida de genes y a la disponibilidad de una gran capacidad de proceso informático. Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurre con los virus informáticos, será imposible obtener el panorama evolutivo completo del virus de la gripe, ya que hasta la década de 1930 no se dispuso de métodos para el aislamiento de virus.

Aunque no existen aún virus informáticos que puedan mutar por un mecanismo similar al de los virus médicos, de hecho mutan al actualizarse, trastocarse y reescribirse continuamente. Este proceso es el resultado de la batalla sin tregua entre los creadores de virus que intentan sobrepasar las nuevas medidas de seguridad y las empresas de antivirus que intentan detenerlos. Por ejemplo, cuando apareció Love Letter, las empresas antivirus desarrollaron rápidamente una actualización del software que protegiera contra él. Tan pronto como apareció esta actualización, los creadores de virus averiguaron cómo funcionaba y produjeron una nueva cepa de Love Letter que la actualización no podía detener. Este proceso aún continúa, y en la actualidad se conocen más de 30 cepas de Love Letter.

LOS VIRUS EVOLUCIONAN

Los sistemas inmunitarios médicos e informáticos de antaño serían muy poco eficaces en la actualidad

El grado de evolución de los virus en el tiempo hace que los sistemas inmunitarios médicos e informáticos se adapten, de tal forma que un sistema inmunitario de hace sólo unas décadas sería prácticamente ineficaz en la actualidad.

El sistema inmunitario humano necesita ser educado a medida que pasa el tiempo, para distinguir entre los agentes inmunogénicos que deben estar en el organismo y los que no. La memoria inmune se adquiere al estar expuesto a los agentes extraños, que pueden ser los agentes infecciosos o las vacunas, como la de la gripe, y combatirlos. Por tanto, si pudiéramos tomar a una persona de hace 100 años y colocarla en el entorno actual, es muy probable que sucumbiera a uno de los tantos agentes infecciosos que circulan en la actualidad, al que no habría estado expuesta con anterioridad.

De la misma forma, el sistema "inmunitario" de un ordenador, el archivo DAT, aprende a reconocer a los virus nuevos gracias al trabajo constante de empresas como Network Associates. Por tanto, es esencial que los usuarios actualicen regularmente su archivo DAT, ya que un archivo DAT antiguo es totalmente ineficaz frente a los virus más recientes. Debido a la velocidad a la que se generan los virus, si no actualiza el software antivirus con frecuencia, prácticamente daría lo mismo que intentara proteger su ordenador con un antivirus de hace 10 años: no pasará mucho tiempo sin estar infectado.

LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS

Los efectos de la difusión de un virus son potencialmente enormes, en términos de horas-hombre o de PC perdidas.

Por supuesto, las últimas consecuencias de un virus informático no son comparables a los efectos de los virus humanos.

La gripe mata habitualmente a unas 3.000 personas al año en el Reino Unido. 1999 fue un año especialmente malo, en el que murieron 20.000 personas debido al virus.

No obstante, se pueden establecer ciertos paralelismos, ya que los efectos de las cepas menos virulentas de la gripe sí tienen un símil en el mundo informático.

Tanto el virus de la gripe como los virus informáticos tienen efectos importantes sobre la actividad económica. El Centro de Información Sanitaria al Consumidor calcula que en el Reino Unido se pierden cada año más de 150 millones de días laborables debido a las enfermedades relacionadas con la gripe, lo que tiene un coste de 6.750 millones de libras esterlinas.

De la misma forma, los virus informáticos tienen un efecto enorme sobre las cifras de beneficios. La pérdida o daño de archivos que obligan a rehacer el trabajo, la reducción de la productividad y las fugas de información de la empresa son efectos muy reales de los virus informáticos. El coste total mundial de los virus en 2001 fue de 10.700 millones de dólares. Code Red fue el virus que ocasionó el mayor coste en 2001: 2.600 millones de dólares. De éstos, aproximadamente 1.500 millones se debieron a la pérdida de productividad y 1.100 millones se gastaron en limpiar los sistemas informáticos infectados conocidos. El virus más costoso de la historia ha sido Love Letter, en 2002, que causó 8.700 millones de dólares en pérdidas de productividad y gastos de limpieza6.

LOS VIRUS DEL FUTURO

En los dos campos, algunos de los virus más peligrosos son los que atacan al propio sistema inmunitario o al software antivirus.

En medicina ya existe un virus que ataca al sistema inmunitario: el VIH. El sistema inmunitario, al ser atacado y destruido, queda imposibilitado para combatir las enfermedades infecciosas. De la misma forma, en informática, algunos de los virus más difíciles de combatir son los que van dirigidos contra el software antivirus, en especial los que engañan al software antivirus, y por tanto a los usuarios, para que genere informes falsos (por ejemplo, cuando el software antivirus detecta un virus e intenta avisar al usuario, el virus intercepta este mensaje e indica al usuario que está todo correcto). Este tipo de virus informáticos se conocen como virus embusteros.

El otro extremo es el llamado virus cortés. Apareció en enero de 1996 y simplemente pregunta al usuario si desea ser infectado. Como la mayoría de la gente hace clic en Sí en los cuadros de diálogo sin leerlos ni prestar atención a lo que realmente dicen (la experiencia les indica que si responden No deberán responder más preguntas), este virus sigue circulando en la actualidad.

CONCLUSIÓN

Este estudio preliminar de los mundos paralelos de los virus ha permitido conocer muchas semejanzas sorprendentes tanto en su forma como en su función. Por supuesto, existen también diferencias fundamentales entre el trabajo de los virólogos médicos y los investigadores antivirus, como por ejemplo, y una de las más importantes, las consecuencias de cualquier error. No obstante, parece que hay suficientes paralelismos para que los expertos de ambos campos puedan quizá aprender del otro campo en ciertas áreas específicas.

Una de las áreas, expuesta en el presente informe, en las que las empresas antivirus podrían aprender de los investigadores médicos es referente a la evaluación del riesgo de los virus. La investigación médica y la industria farmacéutica tienen varios grupos consultivos que utilizan criterios normalizados para clasificar los virus en grupos de riesgo aceptados en todo el mundo, pero en el ámbito informático no existe nada equivalente. La evaluación del riesgo de un nuevo virus no sólo se determina independientemente en las distintas empresas, sino que se basa en gran medida en la experiencia y el instinto, más que en un método comprobado. Esta situación, que determina que diferentes empresas antivirus emitan avisos distintos relacionados con la amenaza que representa un virus, sólo produce confusión e interpretaciones erróneas en la mente del público. Los procesos de definición del riesgo son tan similares en ambos casos que estaría plenamente justificada una cooperación en este tema en toda la industria informática.

Un aspecto en el que las empresas antivirus superan a los investigadores médicos es el relativo a la velocidad y capacidad no sólo para recoger información sobre los virus circulantes, sino también para procesarla y poder adoptar medidas instantáneas para combatirlos. Por supuesto, la propia naturaleza de los virus informáticos facilita notablemente la obtención y proceso automáticos de toda esta información a través de una red informática. El código de un virus informático se envía de forma legible, mientras que en caso de los virus médicos es necesario dilucidarlo mediante la aplicación de técnicas lentas y relativamente complejas antes de que un ordenador pueda leerlo y analizarlo. Por otra parte, debido a la corta historia de los virus informáticos, existe un registro completo de ellos, mientras que los virus médicos han estado en circulación desde hace miles de años. Cada vez se tiene acceso a una mayor cantidad de información genética a través de las bases de datos, pero los registros aún distan mucho de ser completos, ya que las técnicas de aislamiento y caracterización de los virus son relativamente nuevas. El enorme poder que proporciona el acceso instantáneo a esta información es incalculable. La posibilidad de supervisar la situación en todo el mundo en tiempo real no sólo funciona como un sistema de alarma precoz ante cualquier ataque, sino que también proporciona información inmediata sobre quién va ganando en la perpetua batalla entre la humanidad y los virus. Es evidente que la informatización del sistema de vigilancia de virus en toda la comunidad médica es un proceso en curso, pero la experiencia de la industria informática muestra que los beneficios que proporciona son muy superiores al esfuerzo y al gasto que conlleva.

Confiamos en que esta investigación haga reflexionar a los expertos de ambos campos e impulse, quizá, nuevos estudios sobre estos fascinantes paralelismos. En cualquier campo científico, los avances pueden proceder de las fuentes más insospechadas y quizá algún día se produzca un gran avance médico o tecnológico si se considera que los virus de los respectivos campos comparten mucho más que el nombre.

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TÉRMINOS RELACIONADOS CON LOS VIRUS EN MEDICINA E INFORMÁTICA:

En circulación: dícese de un virus que continúa activo en una gran parte de la población.

Cuarentena: aislamiento de un ordenador o una persona para impedir cualquier interacción con posibles portadores de virus.

Vector: programa (fragmento de código) al que necesitan unirse los virus informáticos para poder entrar en un PC. De la misma forma, algunos virus médicos necesitan un huésped intermediario o vector para transmitirse de su huésped natural al hombre.

Parásito: ambos tipos de virus son parásitos, ya que necesitan una célula o un programa informático para poder replicarse.

Inmunidad: serie de mecanismos de defensa de una persona o un ordenador frente a una infección vírica.

Laboratorio: lugar en el que se investiga sobre los virus reales y virtuales y se desarrollan soluciones para combatirlos.

Latente: tipo de virus que puede pasar de un huésped a otro, pero que no tiene un efecto inmediato.

Red de vigilancia: sistema para detectar virus reales y virtuales gracias a la ayuda de las primeras personas que los observan.

Mutación: naturaleza evolutiva y siempre cambiante de los virus tanto reales como virtuales.

Heurística: método para identificar a un virus que se basa en la realización de preguntas para eliminar otras posibilidades.

Estacional: periodo en el que aumenta la prevalencia o la difusión de los virus reales y virtuales; suele coincidir con la estación invernal.

Vacunación: serie de pasos que puede seguir una persona para protegerse o proteger a su ordenador contra una infección.

Descodificación: disección y evaluación de un virus, para facilitar nuestra comprensión de él.

Patógeno: tanto los virus médicos como informáticos tienen distintos grados de patogenicidad. Cuanto más patógeno sea el virus, más daño puede causar.

Cepa: cuando los virus se replican y mutan, desarrollan nuevas cepas o variedades de virus

Aislamiento: el único estado en el que una persona o un ordenador podrían existir sin riesgo de infección vírica.


Y UNA PALABRA QUE NO DEBE CONFUNDIR...

"Bug": en medicina, se utiliza coloquialmente la palabra "bicho" (bug, en inglés) para referirse a una bacteria o, con menos frecuencia, a un virus. En informática, no se trata de un virus en absoluto; se refiere simplemente a un error humano en el código de un programa que impide que éste funcione correctamente...

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